miércoles, 26 de noviembre de 2008

UN PROFESOR EJEMPLAR

Estatura de aproximadamente 1.80 centímetros. Un color de piel blanco desabrido, justo como la gente del norte, específicamente de Sinaloa. Un abdomen abultado por el descuido físico y por alimentarse justo como un marrano. Menosprecia a la gente del Distrito Federal y a cualquier persona que, según sus creencias, no tiene el mismo nivel cultural e intelectual.

La clase se basa únicamente en leer copias sacadas de un "manual" sumamente interesante y que, a su parecer, es todo lo que necesitamos para ser los mejores en el ramo. Las explicaciones brindadas a cualquier duda que pueda existir son, simplemente, una porquería. Nunca, en el tiempo que lleva dándome clase, he escuchado una opinión de su parte (me imagino que piensa que no somos dignos de su "intelecto"), solo repite lo que dicen las copias que no ha leído en meses.

Día común y corriente. Llegamos a clase y tomamos nuestros asientos. Nos otorga permiso para estudiar, ya que a la siguiente clase todo el grupo tiene su respectivo examen, justifica este hecho diciéndonos lo adelantados que vamos respecto a la agenda programada de temas. Todos nos concentramos en el estudio, un día más, nadie pela al cerdo norteño. No puede permitir tal atrocidad, su grandísimo ego no permite no ser reconocido y no ser foco de atención de un conjunto de seres inferiores. De un momento a otro, con un porte de magnificencia habla casi gritando:

-haber futuros psicólogos, díganme, ¿porque la sociedad mexicana perdona y aplaude a los asesinos declarados?

No lo puedo creer, por primera vez en mi vida escuche, de su parte, una pregunta interesante y digna de analizarse. Me siento privilegiado. Mi mente comienza a trabajar, aparecen recuerdos de películas como "natural born killers", "helterskelter", "seven", "zodiac", estoy sumergido en un caos de recuerdos tratando de formular una respuesta digna. Cuando logro asomar un poco la cabeza de ese laberinto en el cual me encuentro sumergido y regreso al salón, observo que mis compañeros están igual de contrariados que yo. Todos tratando de dar nuestras mejores respuestas.

-¿que, se las puse muy difícil?- dice después de un momento de silencio y caras desconcertadas.

Estamos en la lona, no logramos ordenar nuestras ideas y justo cuando nos dábamos por vencidos, el "profesor ejemplar" dice (en tono burlón, otorgado por su victoria):

-¿entonces nadie me va a contestar porque la gente sigue aplaudiéndole y viendo los bailes de GLORIA TREVI en televisa? ¿o que, apoco no estamos enterados de que mato a su hijo cuando se encontraba en la cárcel de Brasil?

Háganme el favor. Miren nada mas la clase de pendejo. Justo cuando comenzaba a admirarlo un poco por sus análisis profundos, sale con una mierda que, seguramente le escucho a uno de sus amigos de oficina, cuando hablaban sobre el baile del día anterior de GLORIA TREVI. En ese momento todos perdimos el interés y comprendimos que los pendejos fuimos nosotros, por habernos interesado en sus preguntas. Una vez más su "magnifico intelecto" había vencido a unos insectos estudiantes.

Mis conclusiones:
1.- los alumnos somos estúpidos por no compartir los gustos televisivos de los profesores.
2.- al no compartir sus gustos, no podremos contestar sus preguntas y, ante los amigos de dicho profesor, seremos evidenciados como una generación sin interés en el trabajo, por ende, sin aspiraciones.
3.- la más importante de todas, la educación en el país, sea cual sea la institución y el nivel que se curse, es impartida por una bola de pendejos que son producidos en serie, que su único objetivo es aliviar sus frustraciones con los alumnos.

Con esto no digo que los alumnos somos unos chingones, por supuesto que no. Conozco también compañeros realmente estúpidos, casi igual de estúpidos que yo, pero, por que insistir en crear generaciones cada vez más imbéciles con profesores igual o peor de PENDEJOS.

Como podrá observar Sr. Nadie, no solo usted sufre del mal de pésimos profesores. Lastima que un gremio tan importante, sea cada vez más y más menospreciado. Sin embargo, me consta que existen profesores muy buenos, una felicitación y agradecimiento a todos ellos. A todos los demás solo les diré una cosa "están que revientan de pendejos".

ATTE: SR. SIN SENTIDO Y SIN PERTENENCIA